En las iglesias de hoy día, se habla mucho del discipulado del creyente. En las librerías cristianas se hallan muchos libros sobre el tema. Pero, ¿será posible que en nuestro intento de entender y tratar este tema, hemos perdido el verdadero significado de la enseñanza de Jesús?
La historia de Balaam nos enseña a dónde lleva el camino del que no acata la Palabra de Dios. Nos exhorta a no seguir la avaricia del corazón, a tomar en serio la Palabra de Dios, y a no buscar la manera de cambiarla y negociar con Dios acerca de ella. Así no seremos inútiles en su reino.
El evangelio del reino de los cielos
¿Que lugar tiene el antiguo testamento en nuestras vidas hoy?
¿Cuál es nuestro deber como seguidores de Jesús hacia las autoridades civiles? ¿Cuál debe ser nuestra actitud para con ellas? ¿Debemos en todo tiempo obedecerlas o existen casos en que necesitamos desobedecerlas? ¿A quién le debemos nuestra mayor lealtad?
¿Conoces a Dios? ¿Sabes como es el? Este mensaje te hará pensar en tu Creador.
Jesús vino al mundo, nacido Rey, predicando del reino de Dios. Un reino consiste de 4 ingredientes: un rey, sus sujetos, los leyes, y el terrritorio. Dios quiere que la iglesia sea una embajada del reino de los cielos aquí en la tierra, representado el Rey al mundo.
El sermón exhorta a perseverar en la fe ante pruebas y desánimo. A partir de Hebreos 10–12, enseña que creer en Dios y su promesa sostiene la vida cristiana. Invita a dejar pesos y pecado, mirar a Jesús, aceptar la disciplina, buscar paz y santidad, y evitar la amargura.
¿Quién es Dios? La vida toma su sentido de lo que creemos de él. Pero el deseo de saber de Dios no debe ser sólo un conocimiento teórico, sino un conocimiento personal que nos enseña a vivir en santidad.
Basado en Ezequiel 33:11, el mensaje explica que el pecado separa al ser humano de Dios y conduce a la muerte espiritual. Dios no desea su perdición: ofrece reconciliación y vida eterna por medio de Cristo, y llama con urgencia al arrepentimiento, la fe y el regreso a una comunión viva con Él.