“Fue el tiempo más oscuro y doloroso que atravesaría. Sentía como si me despedazaban el corazón. Incluso con toda la infidelidad y el abuso, no había esperado esto. Me sentía abandonada, rechazada y destrozada”.
Priska y Asherwaud esperaban con ilusión a su primera hija. Con cariño habían preparado la habitación de la bebé y tenían en orden todos los suministros. Entonces, una noche, ocurrió lo impensable. Fue una noche de horror y maldad, y sus vidas cambiaron para siempre.